
Confirmó la CEDHJ que uno de los detenidos presenta lesiones; el estudiante denuncia que fue torturado
JUAN CARLOS G. PARTIDA / La Jornada, 17 de junio 2008
Normalistas de Atequiza en rueda de prensa Foto: HECTOR JESUS HERNANDEZ La represión de parte de policías estatales y municipales el viernes pasado a estudiantes de la Normal Rural Miguel Hidalgo, de Atequiza, forma parte de la embestida contra las plazas automáticas que históricamente año con año se entregan a la parte más sobresaliente de egresados de esa escuela popular, donde estudian sobre todo hijos de campesinos y familias pobres de la zona rural jalisciense, acusaron jóvenes que vivieron la zacapela que terminó con cinco consignados por la Procuraduría de Justicia del Estado bajo los cargos de robo de un vehículo y daños en patrullas.
Martín Camacho Buenrostro, uno de los cinco consignados tras la zacapela, hoy en libertad bajo fianza, afirmó que fue torturado por los elementos estatales, quienes luego de detenerlo y antes de remitirlo a la Procuraduría, lo llevaron junto a otro de sus compañeros –Luis Antonio Bravo Plascencia– a la estación abandonada del ferrocarril en Poncitlán, donde lo golpearon en la cabeza, tórax y tobillos, lo que generó una queja en la Comisión Estatal de Derechos Humanos.
Luis Arturo Jiménez, jefe de Quejas de la CEDHJ, confirmó que efectivamente el joven Camacho Buenrostro tenía lesiones, de acuerdo con el parte médico tomado el 12 de junio a las 19 horas en la PGJE y que se integró a la queja 8354/2008 iniciada el mismo jueves 12, cuando se dieron los hechos violentos. Las lesiones que determinó la CEDHJ son equimosis en región occipital, hematoma en región temporal izquierda, edema en el pómulo derecho, equimosis en hombro derecho, enrojecimiento en cuello, edema en el tórax derecho y edema en tobillo derecho.
La CEDHJ también revisó a los otros cuatro detenidos, Luis Antonio Bravo, Omar García Gómez, José Alberto Díaz García y Francisco Javier López Vera, quienes no presentaron huellas de violencia física, salvo el primero, que tenía señales de fuerte presión en las muñecas de ambos brazos debido a los aros aprehensores. Luis Arturo Jiménez, quien estuvo en Atequiza minutos después del enfrentamiento, dijo que vio a una joven de 19 años que traía collarín y acusaba a los policías de haberle causado la lesión, además de un hombre, aparentemente padre de uno de los detenidos, con un golpe en el ojo derecho. Sin embargo, en Atequiza directamente “nadie quiso poner queja”.
Los estudiantes, quienes ayer ofrecieron rueda de prensa, señalaron que continúa un fuerte hostigamiento de parte de policías vestidos de civil o uniformados, que mantienen permanente vigilancia sobre los movimientos que los normalistas realizan. Además, desde el viernes afirman que llegó un oficio a la Normal, en la cual la directora general de este sistema educativo, Alejandra Javier Jacuinde, informaba que la escuela de Atequiza concluía su periodo escolar ese mismo viernes por falta de garantías para los trabajadores, lo que éstos desmintieron.
Escupitajos a revoltosos
De acuerdo con la narración de Camacho Buenrostro, el parte oficial es que a él lo capturaron en la plaza cuando, huyendo de la policía, se cayó, versión que él mismo desmientió, pues dijo que tanto él como Bravo Plascencia se refugiaron en una casa particular aledaña al banco que está frente a la plaza principal de Atequiza. Los estudiantes dijeron contar con videos que comprueban su dicho, los cuales, afirmaron, integrarán a la queja en la CEDHJ.
“El traslado tenía que ser de Atequiza rumbo a Guadalajara o El Salto, en cambio, se trasladaron con rumbo a Ocotlán y se metieron a la estación del tren en Poncitlán, donde nos golpearon; íbamos esposados”, contó el estudiante golpeado, quien dijo que entre insultos les preguntaban quiénes eran los dirigentes. “Los va a cargar la chingada hijos de su puta madre por andar de revoltosos”, recordó que les decían mientras los agredían también con escupitajos, patadas, pisadas, puñetazos, cachetadas y macanazos, principalmente a él, a quien identificaron como uno de los “líderes” del movimiento estudiantil.
Los normalistas refrendaron que buscarán abrir una mesa de diálogo directamente con el secretario de Educación de Jalisco, Miguel Angel Martínez Espinosa, pues la intención es lograr que se respete un número acorde de plazas, particularmente ahora que tras la firma en Jalisco entre el gobierno y la dirigente del SNTE, Elba Esther Gordillo, de la llamada alianza por la modernización educativa que permitirá que puedan optar por una plaza oficial en el sistema educativo no solamente normalistas, sino egresados de escuelas y universidades privadas.