
Cecilia Durán / La Jornada Jalisco, 3 de julio (I Parte)
Además de formar parte de la comisión creada por el gobierno de Jalisco para los festejos del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución de 1910, El Colegio de Jalisco desarrolla un proyecto multidisciplinario interinstitucional de investigación bajo el tema genérico Dos siglos de cultura y que resultará en una colección, que planea publicarse a fines de 2009.
El proyecto tiene como objetivo identificar diferentes facetas de la cultura regional en el marco de ambos movimientos revolucionarios. Para llevar a cabo la investigación se han conformado grupos de investigadores que, enfocados en una misma línea, generen conocimiento sobre distintos aspectos sociales y culturales surgidos al impacto de los movimientos políticos de los siglos XIX y XX.
Uno de los temas más novedosos que trabajan los especialistas se refiere al proceso cambiante de ocupación del espacio y a las dinámicas de poblamiento jalisciense entre 1895 y el año 2005. En un tiempo en que la conservación del patrimonio domina el discurso de quienes están encargados de los festejos, otro trabajo de interés de El Colegio de Jalisco tiene como finalidad investigar cómo se construyó la cultura de la protección del patrimonio en Jalisco, quiénes fueron sus promotores y actores, y cómo se vincularon éstos con la propia sociedad en esta tarea común.
El discurso de los grupos políticos jaliscienses, entendido como la manifestación de su pensamiento ideológico y del proyecto de país que concebían, también constituye tema de estudio del proyecto desarrollado por la institución.
El investigador Jaime Olveda coordina el tomo que la colección tendrá sobre la Independencia. Entre otros sucesos describe el caos vivido en Guadalajara mientras estuvo el ejército insurgente. Conocer y entender las características, tensiones y transformaciones del poblamiento y el ordenamiento territorial que ha experimentado Jalisco en el proceso que lo condujo de ser una entidad eminentemente rural y agropecuaria para convertirse en un espacio urbano y metropolitano, las que en forma drástica se manifestaron a lo largo del siglo XX, es el eje de investigación del tomo, Reordenamiento sociodemográfico espacial y patrimonial en Jalisco, centrado de 1895 a 2005, mismo que es coordinado por Beatriz Núñez Miranda.
“En este volumen se plantea reflejar la situación poblacional, social, territorial y cultural de Jalisco, tomando como punto de partida el censo de 1895, el primero que hubo en el estado”, dijo Núñez Miranda. Para este mismo volumen la investigadora Patricia Arias prepara el capítulo Del mundo rural al espacio metropolitano y Jorge Durand trata en su texto la migración del campo y la inmigración a la ciudad, y también la migración a Estados Unidos.
Núñez Miranda analiza la transformación socioespacial y las cuestiones de la vivienda. “Quiénes vivían en el campo y en qué vivían, como haciendas, ranchos y demás. También quiénes vivían en la ciudad, que eran varios sectores sociales, como comerciantes, extranjeros, artesanos, obreros, indígenas. Cómo surgieron las primeras colonias residenciales, como La Moderna y La Francesa, hasta llegar a la época actual de los grandes desarrollos habitacionales”, explicó Núñez Miranda.
Estrellita García investiga las leyes para la protección del patrimonio, sobre todo de los objetos antiguos y las edificaciones monumentales, como parte de las acciones que emprendieron los gobiernos liberales en la construcción del proyecto nacional.