Rellenan otra cañada en Bugambilias, denuncian
Publicado por cronicadesociales en Septiembre 15, 2008
Los vecinos se quejan de la actuación de constructoras y de las autoridades zapopanas
Vanesa Robles/ Público/ 15 de Sep 08 (JV)
os habitantes del fraccionamiento Bugambilias creen que las constructoras se burlan de las autoridades de Zapopan, o que las autoridades de Zapopan se burlan de ellos. El hecho es que el pasado 8 de septiembre una de ellas, de la que no se tienen mayores referencias, comenzó el relleno de un barranco conocido como la Cañada Grande.
El sábado, Público fue testigo de que entre las calles Paseo del Reno, avenida de los Leones y Paseo del Lince, 50 metros lineales de la cañada quedaron al nivel del piso de la zona, en la 2da Sección del fraccionamiento exclusivo. Colina abajo, a unos 50 metros de la construcción del centro comercial Panorámica Bugambilias, desapareció por completo otra cañada que a mediados de junio estaba siendo aplanada por máquinas (Público, 27 de junio de 2008).
Quizá esa fue la razón por la cual una comisión de Ecología e Inspección de Reglamentos de Zapopan no encontró delito alguno —y a decir verdad, tampoco cañada alguna en el sitio, dijo un servidor—, el pasado 2 de septiembre, cuando realizó una gira por la zona.
En una conferencia de prensa, el 3 de septiembre, las autoridades afirmaron que comenzaron un proceso contra la constructora Dasa, porque derribó más de 800 árboles del cerro, realizó obras en catorce zonas forestales e hizo movimiento de tierras en un arroyo de una quinceava zona, y afirmaron que clausuraron algunas obras.
Apenas cinco días después, el 8 de septiembre, comenzó a ser rellenada la Cañada Grande, que se encuentra a espaldas del Club Bugambilias. Se desconoce al autor intelectual del relleno, que estaría incurriendo en un delito federal: las cañadas son propiedad federal intocable, pues son escurrimientos naturales.
Siete moradores de la avenida Paseo del Lince y avenida de los Leones, quienes pidieron que no se los identifique por temor a represalias, relataron que ese día recibieron la visita de una patrulla de Zapopan, un representante de la Asociación de Colonos de Ciudad Bugambilias y un hombre que se ostentó como dueño del club, la cañada y el centro comercial Panorámica Bugambilias. Los vecinos fueron informados que les harían el favor de cubrirles el “cochinero” que significa tener un barranco en el patio trasero y las máquinas comenzaron a rellenar: llantas, basura, botellas, tierra y troncos de algunos árboles que fueron arrancados de la zona.
Los denunciantes no tienen relación con Transparencia Bugambilias, el grupo antagónico a la asociación de colonos.
Hace meses, Transparencia Bugambilias comenzó a denunciar las irregularidades en el manejo ambiental de la zona y que el presidente de la Asociación de Colonos, Rafael Padilla Siurob lo ha consentido, con el aval del director de Participación Ciudadana de Zapopan, Carlos Alberto Rendón Valdés. El funcionario ha aparecido en comerciales de televisión de Dasa, en los cuales afirma que la constructora hace las cosas de manera legal. El ayuntamiento les jura que investiga la situación para saber si sancionará al servidor público.
Los nuevos inconformes lamentan que el Ayuntamiento de Zapopan tenga un doble discurso respecto al problema, pues por una parte promete que intervendrá y por otra manda a sus patrullas a avisar que las cañadas serán destruidas.

colono bugambilias escribió
Hola estimado lector,pedimos auxilio para este bosque taan golpeado, y a esta pobre gente que sin hacer daño la dañan a ella,con semejante ecocidio,para erriqueserce unas cuantas personas y un daño garrafal para muchas más esperemos y hagan algo nuestras autoridades y no nos dejen caer en un calentamiento más exajerado del que ya hay, ayudenos por favor, de la manera más atenta pedimos a quien corresponda que no nos olviden y que no dejen que estos vivales hagan de las suyas, gracias por leer estos rengloncitos de una atormentada colona de cd bugambilias, que como yo hay miles de familias a las que ya mencioné gracias y adios