Demandan poner un alto al despojo y explotación de su soberanía territorial. Exigen al gobierno se disculpe públicamente de sus errores y repare los daños causados
Juan Carlos G. Partida / La Jornada Jalisco, 7 julio
Mesa de Tirador, Bolaños.– Representantes de al menos diez pueblos indígenas de la región Centro-Pacífico de México reunidos entre sábado y domingo en esta remota comunidad wixárika del norte de Jalisco acordaron, durante la celebración del XXI Congreso Nacional Indígena (CNI), una participación conjunta para impedir la explotación y el despojo de su soberanía territorial con énfasis especial en el respeto irrestricto a la decisión de la comunidad de Tuapurie para cancelar la ejecución del proyecto carretero Amatitán-Huejuquilla El Alto en el tramo correspondiente a sus tierras comunales.
“Ratificamos la Declaración de Awatsaita (Ciénega de los Caballos) suscrita en la XX reunión del CNI en la región y hacemos nuestras las siguientes demandas de la comunidad de Tuaupurie expresadas a través de sus asambleas para que no se siga hostigando, difamando y amenazando a sus autoridades, voceros y asesores por parte de los tres niveles del mal gobierno; estando la comunidad abierta al diálogo, que el gobierno se disculpe públicamente y por escrito con la comunidad, reconozca sus errores y repare los daños y perjuicios causados con la ilegal construcción de la carretera Amatitán-Huejuquilla El Alto en el tramo correspondiente a sus tierras comunales; se destituya a los funcionarios públicos involucrados en la ilegal construcción de la carretera y se abstenga el gobierno de militarizar o paramilitarizar la región con la finalidad de intentar nuevamente la imposición del proyecto carretero”, señala el manifiesto final, terminado poco después de las 19 horas de este domingo.
El año pasado el gobierno panista estatal comenzó el trazo de la mencionada carretera; los wixaritari de la comunidad de Santa Catarina se quejaron de no haber sido tomados en cuenta para el proyecto, el cual comenzó a realizarse y pasó por el territorio comunal de Tuapurie, sepultando debajo de las rocas removidas dos sitios ceremoniales, el conocido como Paso del Oso y un Ojo de Agua del que los indígenas peregrinantes hacia uno de sus sitios sagrados, Real de Catorce, tomaban agua que consideran bendita. Ante los hechos, desde febrero los wixaritari de esa comunidad decidieron hacer un bloqueo que se mantiene hasta ahora, ante la falta de acuerdos con el gobierno estatal.
“El proyecto de la carretera Amatitán-Huejuquilla El Alto, actualmente paralizado por la lucha y la movilización activas de la comunidad wixárika de Tuapurie, tiene como finalidad fragmentar y privatizar el territorio wixárika con el propósito de propiciar el despojo de la madre tierra en la región occidental del país”, se agregó en la conclusión.
En las dos largas jornadas participaron wixaritari de las comunidades de Wauta y Tutsipa (San Sebastián Teponahuaxtlán y Tuxpan de Bolaños), Tapurie (Santa Catarina Cuexcomatitlán) y Uweni Muyewe (Bancos de San Hipólito, Durango); nahuas de Ayotitlán, Tuxpan del sur y de La Yerbabuena, Colima; purhépechas de Nurio, Uruapan, Arantepacua, Cherán y Nuevo Urecho, Michoacán; migrantes zoques de Chapultenango, Chiapas; cuicatecos de Cacalotepec, Oaxaca; mixtecos de Plan de Zaragoza, Oaxaca; migrantes triquis de San Juan Copala, Oaxaca; Consejo Indígena Popular de Oaxaca Ricardo Flores Magón (CIPO-RFM), Oaxaca; las tribus yaqui de Vicam, y mayo de Yoreme, Sonora; nahuas de Tepeco, Hidalgo, y de Huitziltepec, Puebla, además de Santa Cruz Acalpixca, Xochimilco.




